Gestalt Ceres

Psicología. Gestalt. Terapia floral

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Pamplona. Navarra
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Meditación Tandava

 

tandava-workshop

Originado en Cachemira el Tandava es una meditación en movimiento, una danza meditativa libremente improvisada, muy lenta y continua. Nos lleva a una relajación profunda que permite a nuestro cuerpo sintonizar de manera muy sutil como un instrumento musical, de modo que pueda vibrar armoniosamente con las vibraciones naturales de la vida. Este proceso de vibración con la totalidad se llama “Spanda” y es innato para nosotros, pero no se puede manifestar cuando estamos tensos y rígidos en un nivel emocional, mental o físico.

Conciencia en lugar de esfuerzo y control

La meditación Tandava tiene cuatro fases:

La primera fase comienza en una posición sentada con una columna vertebral recta, en el suelo, en una silla o en otro lugar, con la conciencia de todo nuestro cuerpo y su relación con el espacio. Mediante el uso de una forma concreta respiración, que nos relaja profundamente, abrimos la conciencia de nuestro cuerpo en el espacio, cargando nuestra pelvis con energía y movilizando nuestra columna vertebral.

La conciencia en la respiración y en el movimiento del cuerpo, suave, sutil e involuntario, sin ningún esfuerzo es la base de esta meditación. Esa es una de las ideas de la práctica cachemir: Sin esfuerzo, sin control, sin resistencia al espacio, abierto al flujo de la vida. Todo esfuerzo es reemplazado por la conciencia.

Durante la segunda fase, brazos, manos y dedos también participan en este movimiento, bailando de forma completamente independiente y explorando el espacio esférico circundante. El cuerpo fluye flexible con cada gesto originado en la pelvis que se mueve libremente.

Tandava un “delicioso hacer el amor con el espacio”

De hacer a ser.

La lentitud es importante, para desactivar el control mental. El cerebro no puede seguir movimientos muy lentos y finalmente abandona cualquier control. Por lo tanto, es necesario encontrar exactamente el punto correcto en el que se apaga el “ruido” mental.

En la tercera fase, el practicante se eleva a una posición de pie y abandona todas las acciones voluntarias, para entregarse al Ser ilimitado, a un delicioso hacer el amor con el espacio, un juego con nuestra propia libertad e ilimitada (espacial). Estamos tocando y acariciando el espacio, pero también nos sentimos tocados y acariciados. El placer, el deleite y la alegría espontánea que podemos sentir al hacer esto, está totalmente permitido. Bienvenido en la tradición espiritual del tantrismo de cachemira.

En la cuarta fase, el practicante se sienta de nuevo, permitiendo que las vibraciones de la danza resuenen dentro de él. Disfruta de la serenidad, el silencio, la paz y la tranquilidad.
Después de bailar, estamos mentalmente alertas, sin estar agotados físicamente. Sentimos armonía y unidad con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con toda la Creación.

La meditación Tandava no requiere ninguna experiencia previa o habilidades físicas especiales.