Gestalt Ceres

Psicología. Gestalt. Terapia floral

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Pamplona. Navarra
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Experiencias con “Amante Creativa”: reverenciando la Afrodita que hay en cada mujer

Artículo publicado en el Boletín Nº2 de Flobana (2009).

Resumen: Amante Creativa es una esencia del set La Canción Eva que trabaja las heridas de la mujer relacionada con el psicodinámica del arquetipo de Afrodita. Este trabajo presenta la esencia, así como cuatro experiencias reales.

Para la mujer, descubrir y experimentar la plenitud de su existencia depende en gran medida de su libertad. Si ella es una esclava, psicológicamente intentará convertir al hombre también en esclavo, por sutil que su juego pueda ser. Tal vez tema herir directamente al hombre por la estupidez de éste, y en cambio se hiera a sí misma tiranizando al mejor de los hombres. Sólo liberándose del todo puede dar libertad a los demás y lograr la aceptación. (En la descripción del arquetipo de Afrodita, amante y seductora, por Dunn Mascetti , 2008)

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Fig 1. El Nacimiento de Venus. Sandro Botticelli

Experiencias con “Amante Creativa”: reverenciando la Afrodita que hay en cada mujer

 

 1. Introducción

El presente trabajo expone una serie de experiencias con la esencia floral “Amante Creativa” del set de Eduardo Grecco “La Canción de Eva” (Arquetipos femeninos: sanando las heridas de la mujer), de diferentes mujeres, en el contexto de la consulta de Terapia Floral. La acción de esta esencia está dirigida a la sanación de las dificultades psicoemocionales que están relacionados con arquetipo femenino de Afrodita, ya sea “por exceso” o “por defecto”.

La estructura de este escrito es la siguiente: En primer lugar, en el apartado 2, se reproduce la información del elaborador sobre el set y la esencia, ya que, es un sistema de comercialización bastante reciente y, por el momento, no existe otra bibliografía conocida. A continuación, en el apartado 3, se muestra un resumen de la información del Arquetipo de Afrodita, que puede ampliarse en Shinoda Bolen (2002), obra que muestra la psicodinámica de este Arquetipo en la mujer de nuestro tiempo, a través de la experiencia de esta analista junguiana y psiquiatra, que está desarrollando su particular “enfoque de psicología femenina”. Información precedente básica del mito, aún siendo de especial interés en el tema abordado, dado que puede encontrarse fácilmente, se obvia. En el apartado 4, se muestran una serie de casos inspirados en experiencias reales con mujeres que han tomado esta esencia, de pocos días a varios meses, según el caso. Por último, unas conclusiones finales, con sugerencias vinculas a su signatura y a las esencias de Bach, se presentan el apartado 5.

2. El Set de la Canción de Eva y la Esencia Floral de “Amante Creativa”

El set está constituido por 12 esencias que son preparadas, en origen, por el método solar y con agua de manantial con cuarzo, siguiendo las reglas establecidas por el Dr. Edward Bach para sus remedios florales y combinadas con elixires de metales (cada una con el correspondiente) preparados por el método spagyrico.

Se utilizan “para sanar un atoramiento de la mujer en alguno de los arquetipos o cuando quiera despertarlo o desarrollarlo”. Por otro lado, “es conveniente utilizar estas esencias en baja frecuencia (dos veces diarias) durante un tiempo prolongado y hasta lograr los objetivos que se desean. Pueden combinarse con otras esencias aunque es prudente su uso unicista cuando se pretenda centrarse en un área específica”.

Cuenta el elaborador (Grecco, 2007) que, seguido por su “amor” hacia Mariposa Lily[1], la esencia floral de este género más ampliamente conocida y divulgada, fue descubriendo en sus paseos por la montaña, las diferentes especies que elabora en forma de elixir floral, previo sometimiento a experimentación con un grupo de terapeutas y otros colaboradores.

2.1. La Canción de Eva: Esencias Florales para trabajar los arquetipos femeninos, por E. Grecco

 Los arquetipos, como concepto, representan las huellas de sucesos colectivos, reiterados y significativos por los que la humanidad ha transitado a lo largo de su desarrollo como especie. En este sentido son como la memoria de los eventos que los seres humanos no pudieron asimilar como aprendizaje. Al no ser vividos en su totalidad, no se pudieron elaborar y digerir y permanecen como núcleos encapsulados que no pueden dejarse atrás.

Así como existen arquetipos comunes a toda la humanidad hay otros que son propios de cada género. Los mitos de las Diosas constituyen la expresión externa de los arquetipos femeninos, de la arqueología de su psiquismo y dan cuenta de las diversas experiencias que una mujer vive en el transcurrir de su existencia. Las Diosas viven dentro de cada mujer y si bien para la mujer actual las Diosas ya no son parte de una estructura religiosa y social, si son vividas, en cambio, como realidad psicológica. La Diosa mora en el corazón de cada mujer y los mitos de lo femenino son un puente para poder comprender como esos residuos arcaicos que llamamos arquetipos moldean la personalidad y la conducta de una mujer. Hemos tomado como referencia para establecer una conexión con cada esencia los que provienen del panteón griego aunque en algunos casos hemos tomado referencias de otros lugares.

La canción de Eva es la canción de todas las mujeres. Desde hace décadas la mujer está intentando emerger de una posición secundaria, que no sólo es consecuencia del ejercicio de la represión sino también del entrenamiento educativo que consolida un sistema de creencias inconscientes que funcionan como evidencias que ya no se cuestionan.

La mujer debe conectarse con la energía femenina que implica, además, la recuperación de un sistema diferente de sociedad no basada en la violencia sino en la cooperación, no sostenida en la fuerza sino en el amor, que no destruya sino que una.

Las esencias florales de este set pertenecen a las Mariposas, una familia de flores que, en su mayoría, comparten, como esencias, una profunda acción sobre el despertar del sentimiento de seguridad existencial de la persona y el sanar las heridas de carencias, abandonos, rechazos y desamparos sufridos en la primera infancia. Sin embargo, cada una de ellas actúa en aspectos particulares y propios que pueden vincularse con las huellas arquetípicas grabadas en el alma femenina, en el proceso de su evolución. Si bien pueden combinarse entre sí, es preferible trabajar con cada uno de los remedios por separado.

Foto Afrodita 1Foto1. Amante creativa Calochortus Kennedy. Color: Rojo anaranjado con manchas marrones en la base interior

 

 2.2. Amante creativa: Arquetipo de Afrodita (ficha descriptiva). Calochortus Kennedy

Es la mujer que disfruta la vida, autónoma e independiente y muy creativa. Suele engancharse en relaciones tormentosas y duales. No le interesa mucho el matrimonio pero sí el ser amada. Seductoras y atrayentes, hacen de los hombres sus víctimas no por intención sino por un puro efecto de su modo de ser narcisista que persigue la conquista, que excita para frustrar y anhela siempre lo que no tiene. Con muy buena empatía con los niños, vive en el presente como si no hubiera más. Suele tener tendencias bipolares y muchas veces cae en la promiscuidad. Si bien gusta del sexo puede sufrir disfunciones que no le permiten vivirlo a plenitud.

También es la mujer que siente que ha dejado de ser ella misma. Cuando ve a un hombre se ruboriza y pierde el aliento, le tiemblan las manos y no sabe que decir. Pero esto resulta ser un motivo de atractivo para los hombres que quedan atrapados por esta seducción invertida.

Para trabajar la lujuria.

Modelo de hombre: busca un hombre que le de placer, que sea hábil como amante, que no tema a una mujer independiente. Quiere ser deseada.

Color de la flor: rojo anaranjado con una mancha marrón en la base interior.

Metal: cobre.

Cuerpo físico: riñón, piel, genitales, patologías infecciosas, venas, aparato urogenital, lasitud de las fibras, tumores cavernosos, venéreas, procesos renales, nariz, pulmón derecho.

3. Las diosas de cada mujer

 3.1. Concepto de Arquetipo

 Siempre he pensado el mito como algo que nunca existió pero siempre está sucediendo (Huston)

El concepto de arquetipo fue introducido por el psicólogo suizo Carl Gustav Jung como término dentro del campo de lo psíquico. La existencia del arquetipo sólo puede ser inferida, ya que es por definición inconsciente; pero las imágenes arquetípicas acceden a la consciencia. Las estructuras arquetípicas aparecen en el hombre en las mitologías, en las leyendas, en los sueños o en ciertos deseos colectivos.

Los hombres compartimos una serie de experiencias que han quedado, por su naturaleza colectiva, incorporadas en la memoria de la humanidad como patrones de comprensión de la realidad. Son las imágenes primordiales, los símbolos universales con los que hacemos una conexión con dimensiones de las que no somos conscientes. Son los patrones de energía que expresamos tan espontáneamente como los instintos.

La mitología favorece la compresión por una vía distinta. Cuando alguien tiene una respuesta de “¡ajá!” a la interpretación de un mito, el mito en cuestión está simbólicamente emitiendo algo que es personalmente importante para la persona: un segundo lleno de comprensión interna en el que entendemos e interiorizamos.

3.2. Los Arquetipos femeninos

La perspectiva junguiana pone de manifiesto como las mujeres están influidas por poderosas fuerzas internas, o arquetipos, que pueden ser personificados por las diosas griegas. Por su parte, los estereotipos culturales, a través de papeles a los que la sociedad espera que las mujeres se adapten, refuerzan algunos patrones de diosas y reprimen otros.

Las “diosas” son fuerzas poderosas e invisibles que moldean la conducta e influyen en las emociones. El conocimiento de éstas constituye un nuevo territorio para el aumento de la conciencia de y sobre las mujeres. Cada mujer posee dones “otorgados por las diosas”, que ha de aceptar con agradecimiento y sobre los que tiene que aprender. Cada mujer tiene “riesgos otorgados por la diosa”, que puede reconocer y superar para ser más libre.

Existen diferentes diosas actuando en cada mujer. Shihnoda Bolen (1993) estudia la psicodinámica de 7 arquetipos de diosas: Hestia, Deméter, Hera, Artemisa, Atenea, Perséfone y Afrodita; si bien la mitología femenina es más amplia (véase, por ejemplo, Dunn Mascetti, 2008).

Todas las diosas son patrones potenciales en la psique de todas las mujeres, aunque en cada mujer concreta algunos de estos patrones están activados (energetizados o desarrollados) y otros no. Qué diosas (pueden estar presentes varias al mismo tiempo) se activan en una misma mujer, en un momento específico, depende del efecto combinado de la pluralidad de elementos que interactúan entre sí: predisposición de la mujer, familia y cultura, hormonas, otras personas, circunstancias no elegidas, actividades escogidas y fases de la vida.

3.3. Afrodita: el arquetipo de la amante y seductora

Afrodita, diosa del amor y de la belleza, a la que los romanos llamaron Venus, era la más bella de todas las diosas.

El arquetipo de Afrodita rige el disfrute del amor, la belleza, la sexualidad y la sensualidad de las mujeres.

Veamos a continuación los términos de Amante y Creativa asociados a Afrodita, que le dan nombre a esta esencia floral:

Amante. Cualquier mujer que se enamora de alguien que, a su vez, está enamorado de ella, es la personificación del arquetipo Afrodita, se siente atractiva y sensual. Si este Arquetipo está muy presente, se enamora con frecuencia y facilidad. Posee una gran atracción sexual, carisma y magnetismo. No es tanto la belleza objetiva “de foto”, sino la atracción que provoca.

Una mujer que ha sentido el arquetipo de Afrodita se siente atraída por la intimidad sexual. Otras, conscientes de lo que puede suponer, la evitan.

Creativa. Afrodita constituye una tremenda fuerza para el cambio. A través de ella fluye la atracción, la unión, la fertilización, la incubación y el nacimiento de una nueva vida. El producto de esta creación puede ser abstracto –un trabajo creativo- o, un bebé. Como fuerza creativa Afrodita puede implicar a una mujer en un intenso esfuerzo creativo tras otro. Cuando finaliza un proyecto, surge otra posibilidad que la fascina.

Obstáculos para el cultivo de Afrodita. Las actitudes críticas y de culpabilidad erigen obstáculos al disfrute de hacer el amor o de hacer arte. Tales obstáculos surgen cuando las personas sienten una prohibición contra el placer, el juego y otras actividades “no productivas”. Mucha gente juzga la búsqueda del amor y de la belleza como algo frívolo o pecaminoso.

Afrodita en el trabajo. El trabajo que no implica emocionalmente a una mujer Afrodita no le interesa. Sólo da todo de sí cuando puede entregarse por completo de una manera creativa. Puede lograr el éxito como resultado de hacer algo que le fascine, sin planificarlo. Es posible encontrarla en el arte, la música, el teatro… o bien como maestra, terapeuta, editora…

En consecuencia, o bien puede odiar su trabajo, y lo realiza mediocremente; o si le gusta, realizar un esfuerzo extra.

Relaciones con los hombres. Las mujeres Afroditas gravitan alrededor de hombres que no son necesariamente buenos para o con ellas. En general, hombres complejos que no desean ser maridos ni padres, o que se comportan como “el eterno joven”.

Matrimonio. A menos que otras diosas ejerzan su influencia para mantener a Afrodita dentro del matrimonio, o que éste esté constituido por una combinación afortunada, probablemente seguirá un patrón de relaciones en serie.

Relaciones con mujeres. Cuanto menos consciente es o menos se responsabiliza del efecto que produce en los hombres, más puede provocar los celos y el enfado de otras mujeres. Esto pude provocar sorpresa en la mujer Afrodita, que no entiende la hostilidad recibida. De otro lado, el círculo de amigas que posee está formado –con frecuencia- por mujeres que poseen también este arquetipo, y que no se ofenden por su informalidad.

Hijos. Las mujeres Afrodita quieren a los niños y viceversa. El niño siente que este tipo de mujer la mira sin ojo juzgador, se siente guapo y aceptado, y le infunde un sentimiento de ser especial. Pero, si la madre no tiene el apoyo de otras diosas, su atención es inconstante, y el hijo se quedará triste y desconcertado cuando ésta se dirija hacia otro lado. También puede seducir a su hijo, creando una intimidad especial, que puede dañar mucho las relaciones del hijo con futuras mujeres.

Dificultades psicológicas:

  •  El arquetipo “en desequilibrio” (por exceso): Es un arquetipo compulsivo (de ahí que Grecco le asociara el término de “lujuria”). Le gustan los hombres y los atrae hacia ella. Es seductora: hace que un hombre se siente especial y atractivo físicamente. Puede llevar a cabo su deseo sin medir las consecuencias, y verse así arrastrada a una serie de relaciones superficiales, con una posible sensación de “explotación” por los hombres que sólo desean tener con ella una relación sexual y nada más, con la subsiguiente pérdida de autoestima. También puede hacer “víctimas de amor” a los hombres, ya que se enamora muy fácilmente –convencida de haber encontrado el hombre perfecto- y luego los abandona. Aunque reflexiona, continúa “siguiendo su corazón”. De otro lado, puede estar ligada a un hombre que no la quiere, auto-convenciéndose de que sí y dañándose con ello, con elevado apego emocional.
  •  Del otro lado, “en desequilibrio” negándose a Afrodita (por defecto): Cuando una mujer es educada en una atmósfera que condena la sexualidad en las mujeres, quizás intente sofocar su interés por los hombres, atenuar su atractivo y se considere perversa por tener sentimientos de tipo sexual. Pero la culpabilidad y el conflicto de expresar su naturaleza de Afrodita la lleva a sentirse deprimida, y perderá una parte esencial de su yo real, junto con su vitalidad y espontaneidad.

 4. Experiencia de cuatro “diosas”

Agradezco las experiencias de estas mujeres, que muestran aquí una porción de su camino de búsqueda personal, y su entrega a hallar su verdadera esencia femenina. Los nombres han sido modificados. Los casos son reales aunque las transcripciones han sido libres, inspiradas en estas bellas mujeres.

Caso Mujer 1ª: Dulce María

  •  Antes de tomar la esencia (la manifestación de la “demanda floral”) : “Deseo tener un hijo, y me doy cuenta de cómo estoy enfocada en el trabajo en estos últimos años de mi vida. Quiero a mi pareja, y lo deseo, aunque llego tan cansada a casa, que no me queda energía. Él me dice –además- que ya no me arreglo como antes, aunque le sigo atrayendo.  (…) Siempre he sido muy coqueta, pero ahora, estoy tan cansada, que me pongo lo primero que encuentro. Me doy cuenta de que me gustaría retomar mi coquetería… al fin y al cabo… es el primer paso que deseo dar para tener un hijo, rencontrarme con mi sensualidad y dejar más espacio para mi vida sexual”.
  • Después de tomar la esencia (cuasi-literalmente, por la persona): “Me sorprendo de cómo una esencia floral puede actuar ¡casi al instante!. Estaba sentada en el sofá, el primer día de toma. Era por la tarde, de modo que me acordé de la esencia, y de lo que hablamos. Aunque me dijiste que la tomara dos veces por día, me levanté y fui por ella. La toma varias veces seguidas y en abundancia (…). Dos horas más tarde llegó mi pareja, y yo estaba arreglada, me sentía muy sensual y tenía muchas ganas de encontrarme con él… fue como una pócima mágica… supongo que mi conciencia del tema también hizo… para mí fue como un bello ritual”.

Caso Mujer 2ª: Blanca Luz

  • Antes de tomar la esencia: “En todo el embarazo no he tenido relaciones sexuales con mi pareja. A mí me apetece, pero a él dice que le resulta extraño. (…)Fue la última ecografía y ¡me han dicho que el bebé viene de nalgas!. He consultado por Internet y al homeópata… me dicen que puede ser por tensión en la zona de la pelvis”.
  • Después de tomar la esencia: “Me he sentido más guapa, con menos vergüenza de mostrar mi cuerpo. Ya sabes, que en general, no sólo por el embarazo, me cuesta mostrarme desnuda delante de mi pareja, y necesito apagar la luz… Pero en estos días ha sido ¡muy distinto!. Estaba ahí con mi barriga enorme sintiéndome como una Reina, bella, sensual. No hemos tenido relaciones sexuales, él sigue con lo mismo, pero para mí este estado ha sido un descubrimiento… ¡hasta me paseaba desnuda!, antes nunca lo había hecho (…). Un disfrute, con y para mí misma. En la siguiente consulta: ¡El bebé se dio la vuelta!.”.

Caso Mujer 3ª: Dulcinea

  • Antes de tomar la esencia: “Lo llevo mal, pero he de reconocer que la faceta de seductora sí está en mí muy presente. Ahora mismo hay en mi vida, 4 ó 5 “posibilidades” (hombres), con las que “¿coqueteo?”, pero creo que está todo en mi imaginación. Esto es, son “reales” pero no sé si me monto muchas películas. Me siento culpable por esta seducción (…). De otro lado, me atraen los hombres inaccesibles, que no me tratan bien; los que me tratan bien, se enamoran de mi, etc. no me atraen (…). Recién estoy descubriendo que esto último es porque tengo cierto “enganche con mi padre”, llevo toda mi vida buscando que me mire (…), que se preocupe por cómo me siento. Me doy cuenta además que lo que me da no lo valoro. (…) Lo de la seducción… de un lado, me tomo con energía y entusiasmo esto de seducir al hombre inaccesible, como lo llamas. Cuando logro que se fije en mi, entonces si él me propone sexo, no quiero, sólo busca eso, y yo no busco sólo sexo. Pero me doy cuenta que en realidad he sido persistente, y que he estado coqueteando todo el tiempo. (…) Por otra parte, los hombres a los que les gusto… sólo busco amistad, un amigo, pero no sé cómo hacer, no sé cuando coqueteo y cuando no… me siento mal cuando se confunden conmigo”.
  • Después de tomar la esencia: “Me he estado arreglando más, poniéndome con gusto los pendientes, la ropa más femenina… la misma ropa, pero haciéndolo con más gusto, permitiéndomelo más, con menos culpabilidad, con menos confusión. Por favor, pónmela otra vez, quiero seguir trabajándola”.

Caso Mujer 4ª: Victoria Eugenia

  • Antes de tomar la esencia: “Estoy en crisis con mi pareja. Siento que lo quiero y sé que me quiere, pero saberlo no me es suficiente. Necesito atención de su parte. Racionalmente sé que está en un periodo de intenso trabajo (montando una empresa) y que llega “muerto” a casa. Pero me puede el sentimiento. Es como si la emoción me nublara la razón (…).  Me cuesta distinguir entre necesidad y deseo… cuánto realmente necesito de él. Si no me presta atención, es como si no me otorga valor. Soy si me mira. Soy mujer si me mira (…). A veces tengo miedo de que su falta de interés sexual por mi -no es lo sexual, es sentirme buscada- me haga tener relaciones con otros hombres a los que le pueda atraer. Pensar eso me hace sentir culpable. Él es un buen padre y marido. Es como si lo que me da no fuera suficiente, aunque, como te digo, lógicamente, me da todo lo que está a su alcance, ¿cómo me lo complico, no?. Cuando cambie… digo cambiar, porque no sé si me puedo imaginar toda la vida así, creo que no podría”.
  • Después de tomar la esencia: “En estos tiempos he ido ganando en claridad acerca de mis sentimientos y necesidades. (…) Puedo ver la situación con más objetividad. Ahora estoy bien con mi pareja, aunque sigamos trabajando nuestras diferencias y lugares por conquistar (…).  También tengo la energía más equilibrada, más disponible. Antes, “me gastaba toda”, ahora “hago, sin desfondarme”. (…) He hecho cambios en mi vida, de trabajo, estoy en un nuevo proyecto. (…) Veo lejos aquellos momentos de desesperación, desesperanza y culpabilidad”.

 5. Comentarios finales

Estos casos pretenden ser únicamente unas pinceladas de la posible acción de la esencia floral Amante Creativa. Son aparentemente diferentes, si bien de una escucha intuitiva, puede extraerse una vía común, la vía de Afrodita.

Excepto en el Caso Mujer 1º (Dulce María) en la que la persona tomó con frecuencia la esencia floral de manera unicista, y tuvo la experiencia aquí relatada a los pocos días de su ingesta; en el resto de los casos las mujeres estaban tomando otras esencias florales, habitualmente del sistema Bach. La esencia floral de Amante Creativa la tomaban en preparado unicista aparte, dos veces por día, al acostarse y levantarse.

Es frecuente que asocie a este Arquetipo, en desequilibrio “por exceso” (casos 3º y 4º, Dulcinea y Victoria Eugenia), las esencias de Chicory, Wild Oat y Clematis. Chicoy por la seducción, primacía de lo proveniente del ámbito emocional y apego amoroso; Wild Oat por la insatisfacción y/o dificultad de foco amoroso; y Clematis -esencia de creatividad- por un enfoque excesivamente romántico y/o poco objetivo de su situación o expectativas.

En los dos primeras mujeres, de desequilibrio “por defecto” (casos 1º y 2º, Dulce María y Blanca Luz), encuentro más patrones de comportamiento -siguiendo en clave de Bach- Elm, Oak, Rock Water, Crab Apple y Pine. Si bien Chicory también está presente.

Leer a Dunn Mascetti (2008) me hizo confirmar la relación entre Chicory y la herida de Afrodita, véase, si no, la cita al inicio de este escrito.

A la vista de estas experiencias, podría concluirse que la esencia parece otorgar reverencia y re-encuentro con la Afrodita que toda mujer llevamos dentro. Una mirada hacia la belleza de lo femenino en su dimensión dionisíaca, una mirada de lo femenino hacia lo femenino, libre de culpas, libre de confusiones: ¡cuánta falta nos hace en este mundo de culto a la imagen que nos lleva a sólo poder vernos si nos vemos en los ojos del hombre!.

Pudiera asimismo otorgar objetividad -conciencia- y sanación de la herencia arquetípica del inconsciente colectivo y de la experiencia infantil, de un tipo de herida -la herida de Electra[2]- que se presenta con cierta frecuencia, en mayor o menor grado, en muchas mujeres.

A la vista de su Signatura, una mirada rápida, que necesitaría sin duda de una mayor profundización. ¿No les escandila la seductora belleza de la flor? (fotos 1 y 2). Permítanme un “vistazo” no riguroso de la lectura de su color, forma, gesto, etc. desde esta energía creativa y de disfrute de Afrodita, de la que me contagio:

  • Pertenece a la familia de los lirios (Liciaceae), que trabajan armonizado los aspectos femeninos “la imagen cósmica femenina” (Alías, 2007). Traen al Alma la sacralidad de lo femenino, tanto en el hombre como en la mujer. Son plantas –la familia de los lirios- con bulbos acuosos, poca raíz, con hojas simples lineales y flores en forma de estrella con geometrías de tres y seis (Kamintzki, 2001).
  • Su tono rojo anaranjado nos conecta con la pasión, la vida y la creatividad (1er y 2º chacra). El naranja en el rojo indican un desequilibrio en la línea de que “la sexualidad se convierte en clave de seguridad” (Brofman, 2005). Esto último sugiere uno de los desequilibrios del arquetipo Afrodita.
  • Su forma de copa, vista desde el lateral, con la receptividad, cualidad tan femenina. Las formas de copa en las flores sanan, según Kamitzki (2001), los temas básicos de la vida del Alma, sentimientos a nivel de corazón de cualidad nutricia. A su vez, la forma estrellada, vista desde arriba, tiene cualidades más espiritualizadoras que apuntan “a los cielos”, orientación cósmica que arroja luz. Esta flor si bien tiene forma de copa, el pico en cada uno de sus pétalos, y la disposición de pétalos y sépalos en 3 más 3, simétricamente situados, le otorga cierto aspecto de estrella. Unión de lo terrenal y lo cósmico, desde lo femenino, pareciera decirnos.

Foto Afrodita 3

Foto 2. Amante creativa Calochortus Kennedy

  •  El número 3 está conectado con la creatividad, imaginación y ensoñación. El número 6, con la sexualidad y la procreación. Las flores con 6 pétalos son apropiadas para el desarrollo de la sexualidad y las de 3 para el trabajo de la imaginación exacerbada (White, 2002). En este caso son 3 los pétalos rojos y 3 los sépalos que los cubren, y son 6 los elementos morados del interior (estambres) y 3 las ramas en que se divide el estigma del ovario.
  • Mantiene las manchas oscuras conocidas de Mariposa Lily, una por pétalo, señaladas por Veilati (2008) simbólicamente como “lágrimas”, manifestación de la herida interior. El color marrón, indicado por Grecco, de estas manchas, es mezcla del rojo (lo materno, la seguridad, del 1er chacra) con negro (supresión, que en este caso al ser del rojo indica evitación de las raíces, de la madre) (Brofman, 2005), lo que parecieran indicar una psicodinámica de evitación: ¿de la madre como mujer? ¿de la seguridad de lo femenino?.
  • El gesto vertical (foto 2) le imparte cualidad individualizante, o de aspecto intra-psíquicos de lo femenino, de ahí “una visión reverente desde la mujer hacia la propia mujer”.
  • Los 6 elementos morados del centro (foto 1), mezcla del azul en el rojo podría relacionarse con el efecto del índigo en el rojo que indica un desequilibrio hacia “considerar al padre como la energía nutritiva, en lugar de la madre” (Brofman, 2005). Estos elementos son los 6 estambres que constituyen el androceo (estructura reproductora masculina) de la flor.

Una signatura que puede conectarse con la búsqueda de la espiritualidad del encuentro hombre-mujer de filosofía tántrica: receptivo, sensual y -sobre todo- conectado con lo espiritual, la unión de los opuestos que crean. La luz, lo trascendente… pero vivido desde la plenitud terrenal: “La danza eterna del hombre persiguiendo a la mujer y el deseo del abrazo definitivo” (utilizando las palabras de Dunn Mascetti, 2008).

Que Uds. la disfruten. Sean abundantes, pocas mujeres (¿hombres?) no se verían beneficiadas por las cualidades de la luz de esta esencia femenina. Recuerden que puede ser utilizada en crema corporal y en vaporizadores.

Gracias a E. Grecco por su trabajo, admiración y compasión -que se le percibe cuando se le escucha- por el mundo y la herida de lo femenino, y herida consecuente del hombre, nacido de la mujer. Compasión y conocimiento que aquí han cristalizado en el set de “La Canción de Eva”.

Referencias bibliográficas:

Alías, Begoña (2008). ¿Qué es ser mujer?.Revista Terapeuta Florales Nº 4. Monográfico “La Mujer del Siglo XXI”: 10-15.

Brofman, Martin (2005). Todo se puede curar. Editorial Sirio, Barcelona. Y formación directamente trasmitida en el curso dictado por el autor en Barcelona, 2007.

Dunn Mascetti, Manuela (2008). Diosas: la canción de Eva. El renacimiento del culto a lo femenino. Editorial Robin Book, Barcelona.

Grecco, Eduardo (2007). Trauma, emoción y síntoma. Comentarios en el contexto del curso impartido en Arké. Noviembre. Barcelona.

Grecco, Eduardo. La Canción de Eva: esencias para trabajar los arquetipos femeninos. Artículo publicado en la web de La Red Floral. Link: www.laredfloral.com/dcampofloral/37/Prueba_0.html (5/1/09).

Kamisnki, Patricia (2001). Flores que Sanan. Nestinar, Barcelona.

Shinoda Bolen, Jean (2002). Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina. Editorial Kairós, Barcelona. 9ª edición. Original en inglés de 1984.

Veilati, Susana (2008). Mariposa Lily: Una reflexión nacida de la observación de los conflictos intrapsíquicos que reconduce, de su actividad terapéutica y de la combinación con otras esencias. Artículo publicado en la web de Flobana www.flobana.org.

White, Ian (2002). Esencias Florales Bush. Nestinar, Barcelona.

Notas:

[1] Información de la esencia floral Mariposa Lily puede obtenerse en la web de www.flobana.org

[2] Complejo de Electra es el término propuesto por C. Jung a para designar la contrapartida femenina del complejo de Edipo. Consiste en una fijación afectiva de la niña en la figura del padre. El complejo de Electra es un concepto psiquiátrico y psicológico que trata de explicar la maduración de la niña, siendo común entre la mayoría en algún momento de la infancia aunque, en algunas ocasiones, va más allá. Esta fijación afectiva o enamoramiento hacia el padre puede generar una situación de rivalidad con la madre. Se supone que es una dinámica normal en el desarrollo de las niñas, que puede observarse a partir de los 3 años y que en un plazo de dos años se suele resolver de forma natural. Al contrario que en los niños, esta circunstancia es menos clara y pasa más desapercibida puesto que las niñas tienen un vínculo muy estrecho con las madres, lo que les dificulta mantener la competitividad con ésta. En las manifestaciones mejor resueltas se produce una predilección de la niña hacia su progenitor. Sin embargo, en los casos peor resueltos, en grado variable, se puede producir lo contrario: que la niña rechace al padre al sentirse defraudada por haberla rechazado. Según la mitología griega, Electra, hija de Agamenón y Clitemnestra, vengó a su padre, quien fuera asesinado por Egisto, amante de Clitemnestra. Electra animó a su hermano Orestes para que diera muerte a su madre y a Egisto, asesinos del padre de ambos.

Referencia de este trabajo:

Almansa, C. 2009. Experiencias con “Amante Creativa”: reverenciando la Afrodita que hay en cada mujer. Boletín Nº 2 de Flobana (Asociación Navarra para el Estudio y Difusión de las Esencias Florales). Publicado on-line: http://www.flobana.org/PDF/B2_AMANTE_CREATIVA.pdf

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